NTF, habitar la frontera desde el teatro

Así pues, no hay que decir que la experiencia, en cualquier momento de la historia, haya sido “destruida”. Por el contrario –y poco importa el poder del reino y de su gloria, poco importa la eficacia universal de “la sociedad del espectáculo”-, hay que afirmar que la experiencia es indestructible, aunque se encuentre reducida a las supervivencias y clandestinidades de simples resplandores en la noche.G. Didi-Huberman - Supervivencia de las luciérnagas

“Obligar a lo posible a que ocurra”. Inspirado, amparado, impulsado por este lema, nace –hace ya cerca de cuatro años- Nuevo Teatro Fronterizo (NTF), aunque su realidad se hace tangible en diciembre de 2010, con su instalación en un pequeño local del madrileño barrio de Lavapiés. Una antigua corsetería, convertida ahora en espacio de creación e investigación teatral, de debate, reflexión y resistencia, que se ha configurado ya como su “permanente” espacio provisional.

Dirigido por José Sanchis Sinisterra, el Nuevo Teatro Fronterizo bebe del que naciera en la Barcelona de 1977, manteniendo su espíritu de lugar de encuentro y zona abierta y franqueable para todos los profesionales del teatro, y para todos aquéllos y aquéllas que se plantean su trabajo, el arte y su estar en el mundo desde una perspectiva crítica y cuestionadora.

Heredero del de los 70, el NTF adapta sus preguntas y puntos de interés a unas nuevas coordenadas: las del Madrid de la segunda década del 2000. Unas preguntas que nos llevan, sin duda, a cuestionarnos cómo una de las formas artísticas y de comunicación más antiguas de la humanidad, sufre ahora un alejamiento de su público –de la sociedad, en definitiva-. Y a preguntarnos, en consecuencia, por cómo romper esa quinta pared instalada definitivamente a las puertas del edificio teatral, y volver a una concepción del teatro como lugar en el que la ciudad y el ciudadano ven su espejo, se encuentran consigo mismos, con sus miserias y heroicidades, con su pasado pero también con todos sus posibles futuros.

Y así, día a día, se plantea un teatro que pretende estar atento a las convulsiones del presente, sin olvidar las huellas y heridas aún abiertas del pasado, atendiendo a la forma, porque “la ideología se infiltra y se mantiene en los códigos mismos de representación y en los convencionalismos estéticos que configuran la producción y la percepción del espectáculo”1. Puesto que, “para crear una verdadera alternativa al teatro burgués (predominante en nuestras salas), no basta con llevarlo ante los públicos populares, ni tampoco con modificar el contenido ideológico de las obras representadas”2. Apostar, en este sentido, por la investigación en lo formal, por el compromiso en el contenido y por una férrea alianza con el cuestionamiento permanente a través preguntas que se lanzan al aire en busca de propuestas, de nuevos caminos que pensar y recorrer, y que se hacen desde La Corsetería gracias a una red de colaboradores y cómplices que con su generosidad y talento, han hecho posible y realidad la utopía y la resistencia.

Puntos cardinales

Una resistencia fundamentada, no sólo en el empeño, casi testarudo –kamikaze, en algún caso- de abrir un espacio y un proyecto en un momento en el que la omnipresente crisis económica parece arrasar con toda acción emprendedora; sino también en la voluntad de surgir como propuesta que se resiste a pensar que sólo lo que entra en el mercado sobrevive, que resiste a los imperativos del pensamiento único y donde se piensa, se habla, se escribe y se hace un teatro que consideramos necesario, precisamente por su ausencia en los circuitos oficiales de exhibición y producción.

En este sentido, NTF propone una mirada transfronteriza, y dirige su atención hacia el interior mismo del hecho teatral, pero también hacia fuera de sus fronteras. Mirada interior con el objetivo de ser un laboratorio de investigación y reflexión para profesionales del teatro: actores, directores y dramaturgos fundamentalmente. Y mirada hacia el exterior para mezclarse con otros campos del saber (la ciencia, la filosofía, el arte); para traspasar las fronteras del teatro hecho aquí y mezclarse con las tendencias y planteamientos de otras latitudes; y, por último, para salir del teatro e involucrarse con la sociedad en que se inscribe.

Y así, desde la utopía de imaginar y proponer un teatro ajeno a los imperativos del mercado, de recordar un teatro en contacto con el mundo que le rodea, cómplice y testigo de la sociedad en que se inscribe, NTF mantiene su mirada puesta en los cuatro puntos cardinales de su particular brújula: el teatro desde el teatro, el teatro en conexión con otros campos del saber, el teatro de todas las latitudes y el teatro y la ciudadanía.

Hasta ahora…

En estos casi dos años de actividad, desde Nuevo Teatro Fronterizo se han impulsado, llevado a cabo, imaginado y promovido cerca de cien actividades y proyectos que habitan en las irreales fronteras del teatro con el mundo. Fronteras que son el territorio de la mezcla y la interacción. Un breve recorrido por lo hecho, a continuación.

Vínculo del teatro con otros campos del saber

Indagar en la relación entre historia y teatro, abrió la vía del ciclo: “Legado teatral del s.XX. La escena a la escucha de la historia”, que se ha ido desarrollando en La Casa Encendida, con la colaboración de Le Monde Diplomatique en español. Desde noviembre de 2011, se ha realizado un repaso por un teatro que daba cuenta de los hitos fundamentales del siglo pasado, para hablar de la revolución rusa, la guerra civil española, las consecuencias de la descolonización en África o, más recientemente, la caída del muro. Textos de Peter Weiss, Maiakovski, Max Aub, Ariel Dorffman, o Karl Kraus, entre otros, han sido la base para la realización de lecturas dramatizadas elaboradas –prácticamente, apuntes escénicos- dirigidas por Álvaro Lavín, Darío Facal, Laila Ripoll, Andrés Lima, María Ruiz, Juan Ayala, SanchisSinisterra y Natalia Menéndez, hasta la fecha. En enero y febrero de 2013, se concluirá el ciclo con la lectura de “Lejos”, de Caryl Churchill y “Thepower of yes”, de David Hare, traducido por primera vez al español para la ocasión.

El pensamiento filosófico ha sido otra de las áreas de trabajo, en esta línea de “inducir” temáticas, ideas y planteamientos dentro del teatro que se hace y se ve en la actualidad. Para ello, se ha contado con la colaboración del Instituto de Filosofía del CSIC, en una serie de sesiones para “(Re)pensar el teatro”. En esta ocasión, se convocaba a un filósofo para que diera una charla sobre su tema de investigación: el tiempo, el cuerpo, la migración… tras lo cual, los autores, directores y actores convocados proponían escenas, personajes, tramas… es decir, posibles “traducciones” de ese conflicto al lenguaje y espacio teatrales.

Vínculo con otras latitudes

La fuerte vinculación de José Sanchis Sinisterra con Latinoamérica ha propiciado esta línea de trabajo, cuyo objetivo es el de dar a conocer las propuestas y líneas que se siguen en otros países, fundamentalmente, Iberoamérica, en lo que a materia teatral se refiere. Así, a través del ciclo “Miradas. Nuevas dramaturgias Latinoamericanas”, desarrollado junto con el colectivo de doctorandos ManodeObra, se han concretado en varias jornadas que, a través de lecturas dramatizadas, la asistencia de directores, actores y académicos expertos y el posterior debate con el público, un acercamiento al teatro que se hace en la actualidad en países como México, Chile, Colombia, Puerto Rico, Cuba.

Pero también nos hemos dirigido a otros territorio, próximos y remotos que presentan trabajos y autores de gran interés y que permanecen ajenos a nuestros escenarios. En este sentido, el ciclo “Teatro Propiamente Dicho”, realizado con el apoyo del Teatro Español, ha “puesto en pie”, textos de autores insuficientemente conocidos en España, como Michel Vinaver (Francia), o Daniel Keene (Australia) o Jesús González Dávila (México)

Vínculo del teatro con la sociedad

El teatro como herramienta para la cohesión social, para la creación de un pensamiento en común y como ejercicio de comunicación y experiencia artística, encuentra su espacio en proyectos de teatro comunitario y teatro foro. Diversos talleres y experiencias se han desarrollado en estos más de veinte meses, de entre las que cabe destacar “Barrios Nómadas”, un proyecto auspiciado por la Obra Social de La Caixa y desarrollado en colaboración con La Rueda Teatro Social, en la que la vinculación de La Corsetería con el barrio de Lavapiés se ha hecho más intensa. Durante los cinco primeros meses de 2012, se trabajó con vecinos y vecinas del barrio, inmigrantes, amas de casa, jóvenes, teatreros y no teatreros, para la creación en común de un texto y montaje teatral que diera testimonio de la vida en el barrio. Como espectáculo de teatro foro, la propuesta iba directamente dirigida a un público del que se necesitaba su participación –en escena, intercambiándose por alguno de los actores-, para tratar de cambiar el final trágico de la propuesta. Con funciones en Toledo, en la plaza de Lavapiés –con la colaboración del Centro Dramático Nacional-, en el Campo de la Cebada, este ha sido uno de los proyectos de mayor calado social de los desarrollados hasta la fecha, e inspirador de proyectos futuros ahora en fase de diseño.

Teatro e investigación

La duda supone la única certeza en NTF, actitud que, no podría ser de otra manera, se dirige también a la práctica y teoría del hecho teatral. Por esta razón, se han programado y realizado talleres de investigación y formación en dramaturgia e interpretación con Sanchis Sinisterra, Juan Diego, Marco Antonio de la Parra, Pablo Messiez, Fernanda Orazi, Magüi Mira, Fernando Bercebal… entre otros profesionales de la interpretación, la dirección y la escritura teatral. Aunque el proceso más continuado de trabajo en la reflexión y la investigación que se ha llevado a cabo ha sido –y es- el Colaboratorio, un grupo estable de trabajo y creación en dramaturgia actoral dirigido por Sanchis Sinisterra, que nació a principios del 2012, y se mantiene en la actualidad.

De estos talleres y seminarios de investigación, varios han dado como resultado pequeños montajes o apuntes escénicos, como “Instrucciones para matar a una mujer”, sobre el trabajo con el coro desde una perspectiva contemporánea, o “Pequeño teatro del mundo”, sobre un taller de investigación en las nuevas formas de teatro en la calle. Junto a ellos, “El club de la tragedia. Monólogos para no reír”, un espectáculo que ha visitado el Instituto Cervantes de Madrid y el de Rabat, a partir de la investigación sobre las fronteras ente narrativa y teatro, suponen los montajes de “pequeño formato”, que concretan el trabajo de creación que sucede a todo proceso investigativo.

Una información más completa del pasado, el presente y siempre provisional futuro de este proyecto galardonado con el Premio Max de la Crítica en 2012, se puede encontrar en la página web www.nuevoteatrofronterizo.es.

Debemos, por tanto, convertirnos nosotros mismos –retirándonos del reino y de la gloria en la brecha abierta entre el pasado y el futuro- en luciérnagas, y volver a formar, así, una comunidad del deseo, una comunidad de fulgores emitidos, de danzas a pesar de todo, de pensamientos que transmitir. Decir sí en la noche surcada de fulgores y no contentarse con describir el no de la luz que nos ciega.G. Didi-Huberman Supervivencia de las luciérnagas

2 comments

  1. Julen Azpeitia says:

    El teatro florece en otras latitudes y en otros paises. Sin embargo en España el nivel medio de ocupacion no llega al 50% del aforo de los recintos. Habria que repensarse que ha ocurrido en este pais en los ultimos 30 años, con la 1º dramaturgia clasica del mundo y con una epoca, finales del los 70, donde florecio un teatro y donde los recintos estaban siempre llenos. Aun recuerdo el estrena de Tricicle en la sala Cadarso. Entonces habia publico y habia conexion con ese publico.Repensemos que ha ocurrido en estos 30 años y encontrareis la respuesta. Era pura artesania de los cotidiano o publicos concienciados. Ahora hay que hacer gestion de publicos como antaño con las “agendas” de los grupos repletas.¿Porque se ha olvidado? Esta bien que reflexioneis para encontrar el camino perdido.

  2. Beatriz says:

    Buenos días, Julen:
    No sé a qué teatros te refieres…
    En España estamos empezando a salir de una crisis muy profunda que nos ha tenido hundidos siete años. Durante esos años, muchos proyectos teatrales se han sacado adelante con pocos medios, con cero subvenciones, sin ningunas facilidades… simplemente con las ganas, el esfuerzo y la perseverancia de los promotores, que normalmente eran un grupo de actores, con un texto (la mayor parte de las veces, propio) y sin miedo o con un miedo razonable y manejable. Estos grupos de los que te hablo empezaron en salas MUY PEQUEÑAS, pero siguieron trabajando. La voz se fue corriendo y llegaron hasta teatros de Gran Vía donde se han quedado mucho tiempo. Han tenido continuamente el teatro lleno. Algunos han estado en cartel más de un año y medio y lo han tenido que dejar por agotamiento. Y no hablo de un grupo, sino de varios. Gente bien formada, seria y profesional, que no tenían medios, pero tenían ganas e ilusión y no les importaba apostar por proyectos en los que creía . Y han hecho un teatro muy interesante que ha llegado al público. Y las salas estaban llenas!!!! Yo, cuando voy al teatro, lo veo siempre o casi siempre, lleno. Y eso que estamos atravesando en un momento de ultra crisis donde la gente recorta del ocio lo primero… Así que no sé muy bien de qué estás hablando… Las salas están a tope de proyectos. Hay que esperar bastante tiempo para poder estrenar algo… Precisamente ayer hablaba con alguien de que el teatro siempre permanece. Llevamos más de 2.600 años haciéndolo, hemos atravesado momentos difíciles o muy difíciles y siempre permanece… Y en España, se están haciendo cosas muy buenas. Y repito, sin medios… Salud, suerte y mucho teatro!!!

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